FICCIONES
Cómo me puede gustar o disgustar esa tonada,
si tú y yo nos empeñamos en hacer una canción
que al tiempo no le importa nada
y pasa por un xalalalá uououó
que lo cantó una brisa mareada
Cretinos en un mundo de idiotas
con intenciones de mover la pierna
por no probar boca
en un soneto de vida eterna
¿Quién le pide oro al muerto?
¿Quién le da columnas de fuego al futuro sin destino?
Si al final todo queda por no quedar nada
Todo está por no estar de acuerdo
Nada brilla si no veo tu cara
Aunque cara a cara no sepa nada
Fantasías de saber lo que nunca conocimos
Pero, al final, ¡a los peces que les importa!
que tejamos o bebamos
si no hay medida de las cosas
que nos haga seres humanos
Yo quería ser invisible y aquí me ves, con mis planes imposibles...
Cómo me puede gustar o disgustar esa tonada,
si tú y yo nos empeñamos en hacer una canción
que al tiempo no le importa nada
y pasa por un xalalalá uououó
que lo cantó una brisa mareada
Cretinos en un mundo de idiotas
con intenciones de mover la pierna
por no probar boca
en un soneto de vida eterna
¿Quién le pide oro al muerto?
¿Quién le da columnas de fuego al futuro sin destino?
Si al final todo queda por no quedar nada
Todo está por no estar de acuerdo
Nada brilla si no veo tu cara
Aunque cara a cara no sepa nada
Fantasías de saber lo que nunca conocimos
Pero, al final, ¡a los peces que les importa!
que tejamos o bebamos
si no hay medida de las cosas
que nos haga seres humanos
Yo quería ser invisible y aquí me ves, con mis planes imposibles...