Ellos
Entré por la puerta de atrás
de un bonito jardín
No había flores, ni pasto, ni árboles.
Había chocolatinas de colores, nubes de caramelo,
caballitos enanos que mascaban chicles y hacían globos... ¡pop!
Había niños trepando sobre sí mismos
Juguetes que solo los podías ver si jugabas.
Todo era precioso, inocente,
hasta que llegaron Ellos
Entré por la puerta de atrás
de un bonito jardín
No había flores, ni pasto, ni árboles.
Había chocolatinas de colores, nubes de caramelo,
caballitos enanos que mascaban chicles y hacían globos... ¡pop!
Había niños trepando sobre sí mismos
Juguetes que solo los podías ver si jugabas.
Todo era precioso, inocente,
hasta que llegaron Ellos