El salvaje oeste
El Universo tiende hacia la izquierda
mientras una tortuga mira las estrellas
¿Qué hay más allá? pregunta un ciego
Nos olvidamos de que el miedo a explorar es el miedo a caer.
Cero no es nada con sabor a algo
Uno juega a la cucaña consigo mismo
Dos comparten un sinsentido
Buscamos una tierra prometida
y acabamos jurando que no existe,
¡Ay, el amor!, el pinzamiento del pensamiento
Por agotamiento perdimos la eternidad,
pero no temáis, -dijo el profeta- aquí estoy yo con la verdad.
Seguidme y llegareis a la costa, veréis el otro mar, aquel que nunca nadie nada antes.
La tortuga sigue mirando las estrellas,
nadie sabe qué piensa,
nada torcerá su mirada,
nunca dejará de caminar.
El Universo tiende hacia la izquierda
mientras una tortuga mira las estrellas
¿Qué hay más allá? pregunta un ciego
Nos olvidamos de que el miedo a explorar es el miedo a caer.
Cero no es nada con sabor a algo
Uno juega a la cucaña consigo mismo
Dos comparten un sinsentido
Buscamos una tierra prometida
y acabamos jurando que no existe,
¡Ay, el amor!, el pinzamiento del pensamiento
Por agotamiento perdimos la eternidad,
pero no temáis, -dijo el profeta- aquí estoy yo con la verdad.
Seguidme y llegareis a la costa, veréis el otro mar, aquel que nunca nadie nada antes.
La tortuga sigue mirando las estrellas,
nadie sabe qué piensa,
nada torcerá su mirada,
nunca dejará de caminar.